917 313 992 Avenida del Cardenal Herrera Oria, 298 28035 Madrid

Cómo hacer movilizaciones en personas mayores y dependientes: Maniobras más frecuentes

Publicado el 10 de julio, 2017 Actualizado el 18 mayo, 2020

Saber cómo realizar las movilizaciones que sean necesarias de personas mayores o dependientes es fundamental para cualquier persona que se dedique al cuidado de mayores. Tanto si se trata de un familiar como una persona contratada para tal fin, es importante contar con dicho conocimiento.
Desde MIT Servicios de Asistencia, empresa especializada en el cuidado del mayor de Madrid, ya explicamos en un artículo anterior en qué consiste y qué consejos básicos se han de tener en cuenta.
En esta segunda parte explicamos de forma precisa cómo llevar a cabo las movilizaciones más habituales de una persona mayor de forma correcta.

MOVILIZACIÓN DE PERSONAS ENCAMADAS

Desplazamientos laterales: cuando debemos cambiar la postura de la persona postergada en la cama, de un lado a otro, procederemos de la siguiente forma:

– Quién vaya a asistir a la movilización debe colocarse en el lado donde vaya a realizarse el desplazamiento. Por ejemplo, si va a cambiar del lado derecho al izquierdo, colocarse en el lado izquierdo.

– La persona encamada debe preparar su postura, colocando las manos en la tripa y flexionando sus rodillas.

– Una vez bien posicionados ambos, el cuidador deberá pasar su antebrazo por debajo del encamado, a la altura de los omóplatos y desplazarlo suavemente hacia él. Seguidamente, colocará el antebrazo por debajo de su cintura pélvica, desplazando nuevamente hacia él.

– Finalmente, colocará su antebrazo por debajo del hueco posterior de sus rodillas, realizando de nuevo un desplazamiento.

Decúbito lateral: para cambiar de postura a la persona que se encuentra bocaarriba a una postura lateral deberemos proceder de la siguiente manera:

– Giraremos la cabeza de la persona hacia el lado donde queramos girar su cuerpo.

– Separaremos ligeramente el brazo que queda más cercano al borde de la cama.

– Flexionamos la pierna contraria al lado donde queramos hacer el giro, de tal forma que queda apoyado el pie sobre el colchón.

– El cuidador colocará su mano a nivel del hombro, indicándole que apoye su antebrazo sobre nosotros. La otra mano libre la colocaremos sobre la pierna flexionada.

– Una vez que verifiquemos que tanto nuestra postura como la de nuestro familiar es correcta, procederemos a realizar el giro.

Pasar de la cama a sedestación: deberemos partir siempre de una postura de decúbito lateral, cerca del borde de la cama, que se llevará a cabo tal y como se ha explicado en el párrafo anterior.

– El cuidador debe colocar su mano al nivel de los omóplatos de la persona encamada, de tal forma que a la vez sujete con su antebrazo su cabeza, con el fin de que no cuelgue ni se someta a tensión al levantarla.
– Con la otra mano, rodeará las piernas a la altura de la parte posterior de las rodillas.
– Una vez correctamente colocados, deberá subir a la vez el tronco y paralelamente bajar las piernas.

MOVILIZACIONES DE PERSONAS EN SILLA DE RUEDAS

Recolocación hacia atrás: para mantener la correcta postura de una persona que se encuentra en silla de ruedas es necesario que esté bien sentada hacia atrás con el apoyo total de la espalda.

Para movilizar a la persona y colocarla lo más atrás posible en la silla deberemos proceder de la siguiente manera:

– El cuidador, deberá colocarse por la parte de atrás de la silla y asegurase de que la persona está correctamente alineada en la postura, manteniéndose recto.

Artículo relacionado  Asistencia a pacientes encamados

– El cuidador le pedirá o inclinará cuidadosamente el tronco de la persona hacia delante a la vez que colocamos nuestros brazos por debajo de sus axilas.

– Una vez la postura de ambos sea la correcta deberemos hacer una maniobra hacia arriba y hacia atrás de forma que le coloquemos lo más atrás posible en el asiento de la silla, con la espalda correctamente apoyada en el respaldo.

Es importante recordar también que al hacer esta maniobra de empuje someteremos a nuestra espalda a tensión por lo que nos aseguraremos de estar en buena postura, con rodillas ligeramente flexionadas y espalda recta, intentando repartir todo el peso de forma equilibrada y sobre las piernas para no cargar nuestra espalda.

Colocación en el borde de la silla: se trata de la postura contraria a la anterior, y necesaria cuando queramos cambiar de postura a nuestro familiar, por ejemplo a la postura de bipedestación.

En este caso el cuidador debe colocarse delante de la persona en silla.

– La maniobra consiste en manejar primero una pierna para colocarla en posición y luego la otra.

– Por un lado, colocaremos nuestra rodilla y nuestro pie haciendo de tope para que no resbale con el movimiento.

– Colocamos nuestro antebrazo sobre sus omóplatos y la otra mano sobre la cadera de la pierna que vayamos a mover.

– Una vez afianzada bien la postura procederemos a trasladarlo hacia delante, de forma que se libere la otra pierna y se adelante. Procederemos de igual forma con la otra pierna.
Esta maniobra deberemos realizarla tantas veces sean necesarias hasta que se alcance la postura deseada.

CÓMO REALIZAR LAS TRANSFERENCIAS

Las transferencias hacen referencia a los cambios de postura, planos y/o superficie

Pasar de sedestación a bipedestación: o, lo que es lo mismo, pasar de la postura de sentado a la postura de pie.

Antes de realizar este cambio deberemos colocar a la persona mayor lo más cercana al borde posible para facilitar la maniobra posterior.
Lo ideal será que en todo momento esté sentada sobre superficies firmes, que además de contribuir a estar en mejor postura mientras se mantiene sentado, ayudan posteriormente cuando sea el momento de cambiar de posición.

– La persona deberá por tanto encontrarse sentada al borde de la silla con la espalda erguida, por lo que debemos prestar especial cuidado a que su postura sea la correcta. Además, deberá colocar los pies en el suelo.

– Una vez nos aseguramos de que la postura es correcta, el cuidador debe colocarse enfrente, fijando sus propias rodillas contra las de la persona con el fin de evitar resbalones al hacer la maniobra.

– La persona en silla de ruedas deberá colocar sus brazos sobre los hombros del familiar/cuidador, a la vez que este rodea con los suyos su pelvis.

– Deberá inclinar ligeramente su tronco hacia delante y mirando hacia arriba a la vez que le ayudamos con un movimiento hacia arriba a que se coloque de pie con cuidado.
Una vez más, es importante recordar la importancia de la postura de quién realiza esta maniobra para cuidar en todo momento su espalda y evitar lesiones o sobreesfuerzos en esta postura.

Pasar de bipedestación a sedestación: se trata de la movilización opuesta a la anterior.

– En esta ocasión, la persona mayor deberá colocarse dando la espalda a la silla, tocando con la parte de atrás de sus piernas la misma.
– Deberá rodear con sus brazos al familiar/cuidador, a la vez que este le rodea con los suyos por la parte inferior de la pelvis, bloqueando con sus rodillas las de la persona, para evitar así movilizaciones indeseadas.
– En esta ocasión, la persona deberá flexionar ligeramente su tronco apuntando su cabeza hacia abajo, a la vez que el familiar/cuidador va colocándole con cuidado encima del asiento de la silla.

Artículo relacionado  Estimulación mental y cognitiva en el adulto mayor

Esperamos que con estas indicaciones se hayan resuelto sus dudas con respecto a cómo realizar movilizaciones de una persona mayor dependiente.
Si necesita ayuda para llevar a cabo los cuidados de su familiar mayor, no dude en contactar con nuestra empresa especializada en cuidados del mayor de Madrid.

Cómo hacer movilizaciones en personas mayores y dependientes

Muchas familias en España conviven con un familiar en sus domicilios de avanzada edad y/o con movilidad reducida.
En ocasiones, estas familias pueden contar con la ayuda de empresas especializadas en cuidado de mayores que cubren gran parte de las necesidades asistenciales de sus mayores, como es el caso de MIT Servicios de Asistencia a domicilio de Madrid, igualmente deberán hacerse cargo de llevar a cabo distintas tareas enfocadas a garantizar su bienestar y calidad de vida en el domicilio.

Cómo realizar movilizaciones de la persona mayor es una de las consultas más frecuentes que solemos recibir por parte de los familiares.
Estas movilizaciones deben realizarse de forma precisa, con el fin de garantizar que, tanto la persona mayor como la persona encargada de hacerlas, no resulten dañados por un mal movimiento o maniobra.

Hay que tener muy presente que todas las personas necesitan moverse con regularidad y que es importante evitar, en la medida de lo posible, una inmovilidad prolongada en el tiempo, ya que esta puede producir problemas tanto a corto como a largo plazo.
Gracias a la movilización evitamos la aparición de complicaciones como:

Atrofia muscular: la atrofia se presenta cuando no utilizamos una musculatura concreta de nuestro cuerpo. La falta de actividad produce una pérdida de tono progresivo y en consecuencia una incapacidad cada vez mayor de mover los miembros afectados.

Rigidez articular: el movimiento regular de las articulaciones como cadera, rodillas, hombros, codos, dedos… ayuda a mantener una movilidad y flexibilidad adecuada. La falta de ella acaba derivando en rigidez e imposibilidad de movilizarlas correctamente.

Ulceraciones: el mantenimiento prolongado en la misma postura produce heridas y úlceras en la zona de la piel que soporta continuamente el peso de la persona impidiendo así el correcto riego sanguíneo. Las consecuencias de este tipo de úlceras pueden ser graves ya que pueden llevar a la necrosis, es decir, la muerte, del tejido ulcerado.

Problemas con el riego sanguíneo: nuestra circulación debe fluir libremente y para ello el movimiento es fundamental. La falta de un riego adecuado puede derivar en consecuencias que pueden llegar a ser graves.

Una vez que tenemos clara la vital importancia de la movilización, queremos dar una serie de pautas para la movilización de personas mayores que ayudarán a sus familiares, o cualquier persona que se vaya a hacer cargo de su cuidado, para que procedan a llevarla a cabo de la forma más segura y óptima posible.

En esta primera parte explicaremos una serie de conceptos y términos básicos así como consejos previos a la movilización, de gran importancia si queremos llevar a cabo estas maniobras con total seguridad.

CONCEPTOS PREVIOS

Artículo relacionado  Ictus hemorrágico

Cuando hablamos de movilizaciones, es necesario manejar una serie de términos con los que nos referimos por un lado a las distintas posturas que puede adoptar una persona, y, por otro, el tipo de movimiento que queremos realizar.

De esta forma encontraremos que se mencionan habitualmente los siguientes términos:

En referencia a la postura:

DECÚBITO: como término general, hace referencia a una postura horizontal de la persona. Dentro de esta postura hay varios tipos:

– SUPINO: tumbada boca arriba, es decir, apoyada sobre su espalda.

– PRONO: tumbada boca abajo, es decir sobre su pecho y vientre

– LATERAL: tumbada sobre su lado derecho o su lado izquierdo

Cuando hablamos de personas mayores, hay que recordar que la postura de decúbito prono no es muy recomendable para ellas ya que puede dificultar su respiración, por lo que trataremos de evitarla, salvo cuando sea estrictamente necesario.

BIPEDESTACIÓN: o, lo que es lo mismo, la capacidad de estar de pie, apoyados sobre nuestros pies.

SEDESTACIÓN: hace referencia a la postura de estar sentados de forma erguida.

En referencia al movimiento:

MOVILIZACIÓN: nos referimos a movilización cuando se trata de un desplazamiento sobre la misma superficie, por ejemplo en la cama.

TRANSFERENCIA: implica una movilización en la que se produce, bien un cambio de superficie, bien un cambio de plano o bien un cambio de una postura a otra.

CONSEJOS BÁSICOS

PREPARAR LA MANIOBRA

En primer lugar, debemos facilitar la tarea lo máximo posible, es decir, debemos preparar el entorno y cualquier elemento que vayamos a utilizar o vaya a participar en el cambio de postura. Por ejemplo, si necesitamos hacer un desplazamiento, quitaremos previamente cualquier objeto que pueda molestarnos en el trayecto.
Si vamos a trasladar a la persona a una cama o a un sofá o silla, debemos asegurarnos de que está a la mejor altura posible y más cómoda para la colocación.

PREPARAR LA POSTURA

Si debemos ayudar a la persona a cambiar de posición es importante que ambos se encuentren en la mejor postura posible.
Ambos deben estar con el cuerpo correctamente alineado, evitando torsiones de tronco o piernas. Las posturas han de ser lo más naturales posible para evitar lesiones.

La persona que va a asistir al mayor, el cuidador, debe prestar especial atención además a su propia postura, previendo la carga de peso, con las rodillas ligeramente flexionadas y con una postura firme y recta.
Debe asimismo colocarse en el lado del movimiento de la persona.
Cuando tenga que cargar con el peso de la persona mayor, deberá cargar la mayor parte de dicho peso sobre sus piernas, y no sobre su espalda, para evitar lesiones por sobreesfuerzo.

En conclusión, si tiene que hacerse cargo del cuidado de un familiar mayor, nuestra recomendación es que se familiarice con las maniobras más habituales y ponga especial cuidado a la hora de realizarlas, para garantizar que se realizan con total seguridad y la mayor comodidad posible para ambos.
Si necesita ayuda para el cuidado de un familiar, recuerdo que MIT Servicios de Asistencia esta especializada en el cuidado de mayores en Madrid, y podemos proporcionarle personal especializado que le ayudará con todas las tareas que requiera para el bienestar de su familiar.

¿Qué tan útil fue esta publicación?

¡Haz clic en una estrella para calificarla!

Puntuación media / 5. Recuento de votos:

No hay votos hasta ahora! Sé el primero en calificar esta publicación.

Administrador

Administrador

información y presupuesto on-line

Deja un comentario