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Prestaciones económicas de ayuda a la dependencia

La conocida como Ley de Dependencia establece una serie de servicios y prestaciones destinados a cubrir las necesidades básicas de las personas reconocidas como dependientes. Estas ayudas tienen como objetivo promover su independencia en la medida de lo posible y mejorar su calidad de vida.
Las ayudas que se contemplan en esta ley son de dos tipos: servicios o prestaciones económicas.

En una entrada anterior explicamos qué tipo de servicios se han establecido para personas dependientes.
En esta ocasión hablaremos de las prestaciones económicas.
Las prestaciones económicas contempladas en la Ley de Dependencia pueden tener tres finalidades:

Prestación económica vinculada a un servicio

Se trata de un tipo de prestación vinculada a un servicio específico. Está destinada para aquellas personas que, aún habiendo sido reconocido su grado de dependencia y derecho a disfrutar del mismo, no pueden en ese momento hacerlo. En este caso, con esta prestación económica se busca cubrir la prestación de este servicio por parte de una entidad privada, ya que en el momento de concederse no existe opción en que sea una pública o concertada quién lo haga.
El fin de esta prestación es exclusivamente cubrir el coste de dicho servicio por lo que la Administración Pública será la encarga de supervisar que efectivamente este es el uso que se le está dando a la misma.
El pago de este tipo de prestación es de carácter periódico.

Prestación para cuidados en el entorno familiar y de apoyo a cuidadores no profesionales

Este tipo de prestación es reconocida de forma excepcional cuando la persona dependientes está siendo atendida por parientes en grado de consanguinidad, afinidad o adopción de hasta el tercer grado o bien por su pareja o cónyuge.
Para su solicitud la persona encarga del cuidado ha de haber estado a cargo de la persona en un periodo no inferior a un año antes de la fecha de solicitud de la prestación..
Asimismo, la vivienda en la que se proorcionen dichos cuidados debe contar con las condiciones de habitabilidad que establece la Administración, para el cuidado adecuado de la persona.

El objetivo de este tipo de prestación es el de mantener a la persona dependiente en su domicilio, siendo atendida por cuidadores no profesionales.
Este tipo de prestación y su aprobación está sujeta al grado de dependencia reconocido así como a la situación económica de la persona.
La vivienda debe estar en condiciones adecuadas de habitabilidad
LA concesión de esta prestación se establecerá a través del Plan de Atención Individual

Asimismo, para ser beneficiario de este tipo de prestación es necesario que se cumplan una serie de requisitos:

- El cuidador no profesional ha debido estar llevando a cabo dicha labor durante un periodo de mínimo un año hasta la fecha de solicitud.
- No existen recursos públicos o privados acreditados que puedan llevar a cabo este servicios
- Se debe cumplimentar una solicitud y aportar los documentos y compromisos que se requieren.

El cuidador debe convivir con la persona dependiente en el mismo domicilio, salvo que la persona dependiente tenga su residencia en un domicilio situado en una zona carente de recursos públicos o privados que impidan otro tipo de modalidades de atención. En este caso y de forma excepcional, la Administración puede autorizar que sea otra persona, no unida por grado de parentesco, quién se haga cargo de los cuidados de la persona, por residir cerca de este y siempre y cuando lleve prestando sus cuidados desde hace un año.

- La persona que se vaya a hacer cargo de los cuidados debe estar debidamente acreditada, física, mental e intelectualmente para ser capaz de asumir estas funciones de cuidado.

- El cuidador/a asimismo debe asumir de forma formal el compromiso que supone la atención de la persona dependiente.

- Se deberá facilitar el acceso a los servicios sociales a la vivienda de la persona dependiente con el fin de que comprueben que se están cumplimendo todos los requisitos.

El cuidador no profesional puede suscribir un convenio especial en la Seguridad Social de forma totalmente voluntaria. Las cotizaciones que correspondan serán a su cargo.


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