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Diferencias entre Auxiliar del Servicio de Ayuda a Domicilio y Empleado/a de Hogar

Cuando una familia inicia la búsqueda de personal especializado para el cuidado de una persona mayor una de las cuestiones que generará más confusión, una vez recopilada la información, es la coexistencia a la vez de personal auxiliar de ayuda a domicilio y personal de servicio doméstico.
En muchas ocasiones observará que personas dedicadas al cuidado del mayor pueden encontrarse contratadas como personal auxiliar de ayuda a domicilio o bien como empleadas domésticas. Aún a pesar de llevar a cabo tareas idénticas, las diferencias entre encuadrarse en uno u otro sistema existen.

Ello se debe en gran parte al Servicio de Ayuda a Domicilio que fue establecido en España en el año 2006 a través de la llamada popularmente Ley de Dependencia. Dicha ley aplicaba directrices provenientes de la Unión Europea y ha ido siendo complementada posteriormente por sucesivos Reales Decretos de desarrollo.
En el Servicio de Ayuda a Domicilio, conocido comúnmente por sus siglas (SAD) encontramos diferentes intervinientes como serán las autoridades municipales, las empresas, los/as cuidadores/as y los usuarios del servicio.

El Régimen Especial de Empleados de Hogar estaba englobado desde hacía años en el Régimen de la Seguridad Social y fue modernizado y actualizado en el año 2011 con el fin de integrar dicho régimen especial dentro del régimen general de la Seguridad Social. De esta forma las condiciones de este colectivo en régimen especial se asemejarían a las de cualquier otro tipo de trabajador por cuenta ajena. Esta ley ha sido posteriormente desarrollada a través de sucesivas normas legislativas cuyo objetivo es regular el trabajo doméstico.
Dentro de las atribuciones de las personas empleadas como servicio doméstico se encuentra la del cuidado de personas dependientes.

Por tanto, en la actualidad encontramos que los cuidados de mayores o personas dependientes pueden ser llevados a cabos por el Servicio de Ayuda a Domicilio y por el Régimen Especial de Empleados del Hogar. Las atribuciones son iguales, ya que son las propias de este tipo de cuidados y sus características básicas es que se llevan a cabo en el propio hogar. El objetivo en todos los casos es la mejora en la calidad de vida de sus usuarios, ya que pueden permanecer en su hogar a la vez que reciben toda la ayuda y cuidados que necesitan.

Aunque se ha legislado con el objetivo de favorecer la integración del régimen especial de empleadas de hogar dentro del régimen general la realidad es que no está asimilado del todo y por eso existen diferencias constatables entre las condiciones de los/as empleados/as de hogar y aquellos en el Régimen de Servicio de Ayuda a Domicilio.

Por ejemplo, aquellas personas que se encuentren en el Régimen Especial, no tienen actualmente derecho a la prestación por desempleo, como si lo tiene un empleado por cuenta ajena. En todo caso, hay que recordar que un/a empleado/a de hogar puede inscribirse en el Régimen General y cotizar a este, lo que se ha convertido en un derecho para él/ella y en una obligación para su empleador.

Aunque autorizado por las Administraciones, el Régimen Especial de Empleados del Hogar responde a la iniciativa de personas físicas. La informalidad ofrece libertades al comportamiento discrecional de los contratantes, lo cual es válido incluso al incluir a la cuidadora en la Seguridad Social.
Otra de las diferencias evidentes es que un/a empleado/a de hogar no tiene derecho a indemnización por año trabajado etc.

¿Cuál es la situación actual?

La realidad es que esta indeterminación legislativa ha provocado que por un lado encontremos cuidadoras específicas para mayores y dependientes que deben asumir tareas que en principio no les corresponden, como serían tareas domésticas propiamente dichas, y, por otro, que empleadas domésticas, cuyas labores deberían ser aquellas relacionadas directamente con tareas exclusivamente de limpieza, cocina, lavado etc. se ven abocadas a prestar cuidados específicos para personas mayores y dependientes, en muchas ocasiones además, sin contar con la debida formación y/o experiencia.

Desde Cuidado Mayores Madrid le recordamos que una persona que ha de ejercer labores de cuidador/a debe contar con una mínima formación, no solo por que así lo establece la Ley de Dependencia, si no por que estamos confiando la seguridad y los cuidados de un ser querido a una persona en la que debemos confiar.

Por tanto, tenga en cuenta que si necesita cuidados específicos para una persona, debe realizar una selección rigurosa del personal que se hará cargo de los mismos o bien confiar esta en una empresa especializada en ello.

Cuidado Mayores Madrid le ofrece cuidadores especializados, con formación y experiencia suficientes para que pueda depositar en ellos su confianza.

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